CÓMO AFECTA AL PRESENTE HABER VIVIDO EN EL PASADO EN UN ORFANATO

La especie humana es altricial, es decir, que los humanos al nacer somos vulnerables e inmaduros y necesitamos un largo tiempo de desarrollo para sobrevivir por nuestra propia cuenta.

Las crías de los seres humanos necesitan durante mucho tiempo cuidados, vigilancia y atención de los adultos de la especie. El periodo entre el nacimiento y el momento en que el bebé ya se desplaza por su propia cuenta se llama exterogestación o gestación extrauterina. Se trata de los segundos nueve meses de gestación de un bebé. El contacto con un cuidador principal durante estos primeros meses de vida son los que favorecen en el bebé la regulación del desarrollo de sus sistemas aún inmaduros al nacer.

La cría de la especie humana nace con un cerebro muy poco desarrollado. Otros órganos como el corazón o los pulmones ya han completado su desarrollo en el momento de nacer, pero el cerebro acabará de crecer y madurar fuera del útero.

En el momento del parto el cerebro tiene solamente el 25% del tamaño que tendrá en la edad adulta y aunque nace con todas las neuronas, el cerebro establece pocas conexiones, ya que eso será fruto de lo que se conoce como el «cableado cerebral», que ocurre en los primeros años de vida, gracias a las interacciones con el entorno, cuando se alcanzan 1.000 billones de conexiones neuronales, la mayor en toda la vida del ser humano.

Cubrir las necesidades del bebé en esa etapa es fundamental para su posterior desarrollo físico, afectivo, neurológico, sensorial, etc. Esta etapa es tan importante como la etapa intrauterina. De hecho, es su continuación. Por ello, las experiencias vividas en los primeros meses de vida son claves para el desarrollo del cerebro. Todo lo que viva y los cuidados que reciba modelaran en gran medida su vida futura. Si se ha sentido cuidado y atendido, se sentirá confiado para salir y explorar el mundo que le rodea.

Pero, ¿y si no ha sido así? ¿Y si ha estado en un orfanato? ¿Y si ha sufrido negligencia, maltrato o alguna forma de adversidad en su infancia temprana?

Observa en el siguiente vídeo qué ocurre cuando un bebé no recibe afecto, estimulación, interacción, etc.

El experimento de la cara inexpresiva

En 1978, Edward Tronick, profesor de la Universidad de Harvard, describió un fenómeno en el cual un bebé después de tres minutos de una infructuosa «interacción» con una madre poco responsiva y sin expresiones faciales rápidamente entraba en un estado de ansiedad.

El bebé hacía intentos por tener una interacción recíproca y sus conductas se encaminaban a obtener una respuesta de su madre. Cuando todos sus intentos fallaban, el bebé se retraía y orientaba su cara y su cuerpo hacia otra dirección.

Este sencillo experimento nos ofrece información muy valiosa acerca de la necesidad de interacción social de los bebés y el papel que esto juega en su bienestar emocional, mostrando la capacidad que tienen de leer señales de los cuidadores principales, siendo extremadamente sensible a los patrones de relación que reciben de su entorno.

Los intentos del bebé de obtener reciprocidad en la interacción con su madre sugiere, además, que los bebés tienen la capacidad de planificar y ejecutar sus conductas para alcanzar su meta: ser atendidos.

En el experimento se pidió a las madres que miraran a sus bebés, pero que mostraran una expresión neutra, que no movieran el rostro y que no les respondieran a través de juegos y carantoñas.

Los bebés, poco acostumbrados a esta falta de respuestas por parte de sus madres, trataron varias veces de iniciar ellos mismo la comunicación, haciendo gestos, moviendo los brazos y, en definitiva, tratando de llamar la atención de sus madres.

Antes de acabar llorando por la falta de respuestas de sus madres, los bebés probaron un promedio de cuatro estrategias diferentes, sin obtener respuestas, por lo que terminaron por enfadarse y desistir.

En el caso de bebés con madres depresivas, durante el embarazo puede provocar efectos negativos en el feto, como una elevación del nivel de cortisol, alteraciones en el funcionamiento hipofisario-suprarrenal y del sistema de endorfinas, mayor frecuencia de prematurez, menos peso al nacer y menor grado de actividad fetal.

Una vez nacidos, cuando se enfrentan a un largo tiempo sin recibir estímulos y respuestas, la investigadora Tiffany Field descubrió que los bebés tienden a imitar la tristeza, la escasa energía, el bajo compromiso, la ira y la irritabilidad de sus madres.

En los casos más severos, si la depresión de una madre sigue durante un año o más, su bebé comenzará a mostrar retrasos constantes en el crecimiento.

Cuando, además, hay negligencia y/o maltrato, según Tronick, cambia la estructura del cerebro en sí, de manera que el pensamiento claro, el control de las emociones y los impulsos y la formación de relaciones sociales saludables se hacen más difíciles.

Es lo que ocurre con niños que se han criado en orfanatos, donde reciben alimentos y cuidados pero donde las interacciones afectivas con juegos y diálogos son escasas o nulas. La inatención de los cuidadores provoca un aumento de la frecuencia cardíaca, un aumento de cortisol, que es la hormona del estrés, y la muerte celular en regiones claves del cerebro.

En estudios posteriores, Tronick demostró cómo bebés de cuatro meses expuestos a este experimento lo recordaban dos semanas después, mostrando cambios fisiológicos a las respuestas negativas, algo que no sufrían los bebes expuestos por primera vez al experimento.

Es importante, por tanto, tener en cuenta todos estos factores cuando trabajamos con niños, adolescentes o jóvenes con problemas de conducta, ya que probablemente fueron bebés con poca o nula conexión emocional con sus cuidadores principales.

Es por esta razón que no suele funcionar con ellos los abordajes conductictas de premios y castigos, ya que les faltan las habilidades cognitivas necesarias para tener interacciones positivas, interacciones  cuyos cimientos se tendrían que haber forjado cuando eran bebés.

Un abordaje de los problemas de conducta de estos menores, adolescentes o jóvenes, basado en la empatía y el entrenamiento de las habilidades cognitivas deficitarias se muestra como un medio más eficaz para generar el cambio deseado, ya que no se sienten enjuiciados y rechazados, sino aceptados, reconocidos y valorados a pesar de las conductas disruptivas que puedan presentar.

Es, pues, muy importante tener presente los resultados del experimento de Tronick para no ser injustamente punitivos con aquellos menores que sufrieron algún tipo de adversidad en la infancia temprana y que les dificulta tener conductas adaptativas en las circunstancias actuales.

ALIMENTACIÓN Y TEAF

Estudios recientes han puesto de manifiesto que la ingesta nutricional en menores afectados de TEAF tiende a ser deficiente en determinados nutrientes, que son fundamentales para un desarrollo cognitivo y conductual adecuado.

Probablemente esto tiene que ver con los problemas que suelen presentar en cuanto a hábitos alimentarios: adquisición tardía de habilidades para alimentarse de forma autónoma, falta de apetito, picoteo constante entre comidas, sensación permanente de no estar satisfechos, etc. En estos niños el estreñimiento suele ser frecuente, seguramente debido a la escasa ingesta de fibra o a alteraciones de tipo gastrointestinal, también frecuente en estos casos.

La siguiente tabla muestra los nutrientes que habitualmente aparecen como deficitarios en menores con TEAF y los alimentos en los que se pueden encontrar.

La principal energía que necesita el cerebro para funcionar es la glucosa que proviene de comer alimentos ricos en carbohidratos, como cereales, legumbres, frutas y vegetales, así como productos lácteos. Pero, además, necesita otros nutrientes esenciales: vitaminas, minerales, ácidos grasos, proteínas, etc. Veamos la importancia de aquellos en los que los menores con TEAF son deficitarios, según los estudios citados.

El calcio

Es el mineral más abundante que se encuentra en el cuerpo humano. Los dientes y los huesos son los que contienen la mayor cantidad. Los tejidos corporales, las neuronas, la sangre y otros líquidos del cuerpo contienen el resto del calcio.

El calcio es importante para el  desarrollo de huesos y dientes, la coagulación de la sangre, el envío y recepción de señales nerviosas, la contracción y relajación muscular, el mantenimiento de un ritmo cardíaco normal, etc.

 El potasio 

Es un mineral con importantes funciones a nivel muscular y del sistema nervioso.

Niveles bajos de potasio producen: estreñimiento, sensación de latidos cardíacos o palpitaciones irregulares, fatiga, vómitos, malestar, falta de apetito, debilidad muscular, hormigueo y entumecimiento.

 Aunque la principal fuente de vitamina D es el sol (90%), y solo una pequeña parte proviene de la dieta (10%), los expertos coinciden en que incluir alimentos en la dieta que contengan dicha vitamina es una medida necesaria para prevenir e incrementar los índices de vitamina D, especialmente en zonas donde hay pocas horas de sol al día o cuando los menores realizan pocas actividades al aire libre.

Algunos síntomas que nos alertan de niveles insuficientes de Vitamina D son: Fatiga y cansancio, pesimismo y un estado de ánimo más deprimido, ligera excitabilidad, debilidad muscular, nerviosismo e insomnio, antojo de comer dulces, caries y gingivitis.

La Vitamina E

El cuerpo necesita vitamina E para ayudar a mantener el sistema inmunitario fuerte frente a virus y bacterias. La vitamina E también es importante en la formación de glóbulos rojos. Ayuda al cuerpo a utilizar la vitamina K. Las células usan la vitamina E para interactuar entre ellas para llevar a cabo multitud de funciones.

La deficiencia de vitamina E puede causar neuralgia.

La Vitamina K

La vitamina K ayuda al cuerpo a construir huesos y tejidos saludables a través de las proteínas. También produce proteínas que ayudan a coagular la sangre.

Algunos síntomas de la deficiencia de vitamina K : aparición de hematomas con facilidad, hemorragias comunes (sangre en heces, orina o por la nariz) y menstruaciones abundantes.

La colina 

Es la molécula precursora de la acetilcolina, un neurotransmisor que está involucrado en muchas funciones, entre las cuales se incluye la memoria y el control de los músculos.

Omega-3

La mayor parte del cerebro se compone de lípidos, y la mayor parte de estos lípidos está constituida por omega-3.

Necesitamos consumir omega-3, ya que nuestro cuerpo no produce suficiente por sí mismo. Su función es la de mejorar la plasticidad sináptica o, dicho en otras palabras, ayuda a que las neuronas del cerebro se comuniquen mejor entre sí al transmitir mensajes y hacer conexiones. Gracias a ello podemos recordar cosas importantes, como los nombres de personas o cómo atarnos los cordones de los zapatos, y aprender cosas nuevas.

Teniendo en cuenta que una nutrición adecuada es fundamental para tener un cerebro saludable y un desarrollo cognitivo adecuado, la insuficiencia nutricional puede contribuir a aumentar los problemas cognitivos o de comportamiento en menores con TEAF. En estos casos, aumentar el consumo de los nutrientes deficitarios o el uso de suplementos nutricionales puede ser una intervención adecuada para aminorar las dificultades cognitivas y conductuales que presentan.

Por otra parte, los estudios citados anteriormente también concluyen que, además de no alcanzar los estándares establecidos para ciertos nutrientes, los menores afectados de TEAF con frecuencia exceden la ingesta media de otros nutrientes, especialmente el azúcar, donde sobrepasan los estándares de forma considerable.

Teniendo en cuenta que numerosos estudios alertan de que los azúcares refinados que aparecen en refrescos, pasteles, golosinas, helados, chocolate, bollería industrial, productos elaborados, etc., afectan de forma negativa al cerebro, en particular al hipocampo, que es el área cerebral responsable de la memoria y el aprendizaje y, además, aumentan los niveles de ansiedad, se debería prestarespecial atención al consumo excesivo de azúcares por parte de los menores afectados de TEAF.

La importancia de una nutrición adecuada se observa en numerosos estudios de todo tipo. Uno de ellos evaluó en Estados Unidos a 800 niños, entre 9 y 11 años de edad, para ver el impacto que tenía la falta de desayuno en el funcionamiento cerebral. El test fue realizado a las 11 de la mañana, y se comparó a un grupo de niños que no desayunó nada ese día, con otro grupo, los niños que comieron un desayuno rico y equilibrado. Dos semanas después, se invirtieron los grupos y los que habían desayunado, en esta ocasión, hicieron las pruebas sin desayunar y viceversa.

Se observó que en los niños que no habían desayunado, su coeficiente intelectual se mantenía, pero la capacidad de aprendizaje y alerta al realizar cuentas y captar nuevos conocimientos, se vio seriamente afectada por la falta de desayuno. Los niños que no habían desayunado se equivocaban más, se distraían más, captaban menos las imágenes visuales, tenían disminución de la memoria y de la capacidad de razonamiento. La investigación constató que no desayunar antes de salir a la escuela o hacer un desayuno muy pobre  afectaba profundamente el rendimiento escolar.

Los resultados de este estudio también deberían alertar a las familias de menores con TEAF sobre la importancia de tomar un desayuno equilibrado antes de ir a la escuela.

En conclusión, teniendo en cuenta todos estos estudios, si a un menor se le estimula con ejercicios para desarrollar ciertas habilidades cognitivas, acude a terapia para tratar problemas conductuales, recibe apoyo escolar, etc. pero no se cubren de manera adecuada los requerimientos nutricionales de su cerebro, los resultados no serán siempre los más óptimos posibles.

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Nguyen, T.T., Risbud, R.D., Chambers, C.D., & Thomas, J.D. (2016). Dietary nutrient intake in school‐aged children with heavy prenatal alcohol exposure. Alcoholism: Clinical and Experimental Research, 40(5), 1075‐1082.

Werts, Rachel L et al. “Inappropriate feeding behaviors and dietary intakes in children with fetal alcohol spectrum disorder or probable prenatal alcohol exposure.” Alcoholism, clinical and experimental research vol. 38,3 (2014): 871-8. doi:10.1111/acer.12284

Fuglestad, A. J., Fink, B. A., Eckerle, J. K., Boys, C. J., Hoecker, H. L., Kroupina, M., … Wozniak, J. R. (2013). Inadequate intake of nutrients essential for neurodevelopment in children with fetal alcohol spectrum disorders (FASD). Neurotoxicology and Teratology39, 128-132. https://doi.org/10.1016/j.ntt.2013.06.005

Molteni R, Barnard RJ, Ying Z, Roberts CK, Gómez-Pinilla F. A high-fat, refined sugar diet reduces hippocampal brain-derived neurotrophic factor, neuronal plasticity, and learning.Neuroscience. 2002;112(4):803-14.

TEAF Y SISTEMA JUDICIAL

El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal es un término usado para describir una serie de alteraciones conductuales, cognitivas, físicas y sociales como consecuencia de la exposición prenatal al alcohol.

Muchos menores, adolescentes y jóvenes con TEAF tienen dificultades con el sistema educativo porque este trastorno es bastante desconocido entre los profesionales de la enseñanza. El colegio o el instituto se convierte para ellos y sus familias, con diferencia, en la mayor fuente de estrés. Un muro, a veces insalvable, donde fracasa la mayoría, provocando en ellos grandes dosis de frustración, agresividad y baja autoestima.Cuando salen del sistema educativo, algunos llegar a caer en conductas delictivas. Y vuelta a empezar.

El sistema judicial (policías, jueces, fiscales y abogados) en la mayoría de los casos, tampoco conocen las particularidades de este trastorno. En este caso, en vez de expulsar del aula o del colegio, en vez de suspender al alumno/a, pueden llegar a cometer errores importantes a la hora de hacer un interrogatorio o dar un veredicto sobre una conducta potencialmente delictiva, pudiendo imponer penas privativas de libertad que, en muchas ocasiones provocan males mayores, ya que no se han tenido en cuenta las circunstancias del trastorno.

En primer lugar, algunas personas afectadas de TEAF tienen problemas con la ley debido a las carencias y limitaciones que caracterizan este trastorno.

– Les cuesta entender el concepto de propiedad.

– Tienen dificultades para gestionar el dinero.

– Para entender el principio de causa-efecto y, por tanto, las consecuencias de sus actos.

– Tienen tendencia a las adicciones.

– Pueden tener conductas sexuales inapropiadas.

– Les falla la memoria a la hora de relatar cómo han ocurrido los hechos.

– Son muy literales e inflexibles en sus planteamientos.

– Suelen ser fácilmente manipulables.

-Les cuesta entender conceptos abstractos.

– Tienen dificultades para procesar la información.

– Para planear, organizar y ejecutar una acción.

– Les cuesta entender y seguir normas e instrucciones.

– Tienen dificultades para aprender la hora y entender el concepto del tiempo.

– Tienen grandes problemas para encontrar trabajo y mantenerlo.

– En los casos más severos les resulta imposible llevar una vida independiente y autónoma.

En estas condiciones se puede decir que, generalmente, se encuentran bastante aislados socialmente porque les cuesta hacer amigos y, sobre todo, mantenerlos, ya que su edad cronológica no se suele corresponder con sus habilidades sociales, no tienen la misma capacidad para expresarse y para entender las interacciones verbales con sus iguales y con frecuencia parecen inmaduros para su edad, por lo que se suelen sentir desplazados, cuando no son objeto de burlas o bullying.

Sin embargo, todas estas circunstancias no se deben a una  inmadurez de la persona, sino a una “dismadurez.

La inmadurez es la habilidad para conducirse de una manera consistente con la edad cronológica y no hacerlo porque no quiere. La dis-madurez significa no tener la habilidad para actuar de forma madura. No se trata de que no quieren, sino de que no pueden. En estas condiciones, cuando tienen conductas potencialmente delictivas no deberían ser juzgados de la misma forma, porque en ese caso se está criminalizando la dis-capacidad, es decir, se les estaría haciendo culpables de la falta de capacidad para hacer las cosas de manera adecuada.

Y ellos no son realmente los culpables sino las víctimas. Víctimas del consumo de alcohol durante su gestación. Algo en lo que la justicia sí debería intervenir, ya que se trata de la primera forma de maltrato, el maltrato que se produce en la vida intrauterina.

Esto es algo que el Lobby de las empresas fabricantes de bebidas alcohólicas trata de invisibilizar, porque lo que no se ve no existe. Hacen campañas para recomendar el “consumo responsable”, concepto que la Organización Mundial de la Salud rechaza como inconsistente, ya que el alcohol es una droga; hacen campañas sobre los riesgos de beber si se va a conducir, fomentando la figura del conductor alternativo; hacen “campañas educativas” en centros escolares para evitar el consumo de menores, algo que parece loable, pero que claramente no funciona, a la vista de los atracones de fines de semana y calificado de totalmente ineficaz por los especialistas; pero NO hacen campañas para hablar de las consecuencias nefastas del consumo de alcohol durante el embarazo. Lo mencionan entre los colectivos de riesgo que no deben consumir alcohol,  pero no explican en profundidad qué riesgos se asume al consumir alcohol durante el embarazo. Y mientras tanto, el sistema judicial,está criminalizando a las víctimas de esa falta de información.

Cuestiones a tener en cuenta por el sistema judicial

* La policía y todas las partes intervinientes en un juicio deben tener en cuenta que las personas con TEAF tienen problemas de atención y de concentración, así que es importante usar un lenguaje simple y directo, con repeticiones frecuentes y de una manera cercana. Es la forma de obtener mejores resultados para averiguar qué ha ocurrido.

* Es igualmente importante explicarles desde el principio en qué va a consistir el interrogatorio, qué tipo de preguntas le van a hacer, qué posibles respuestas puede dar, etc. porque en caso contrario se puede mostrar agresivo, inconsistente o inaccesible.

* Se debe evitar hacer varias preguntas en la misma frase, hacerlas a bocajarro y en cascada, etc. porque bajo presión se pueden mostrar tozudos, frustrados e irritables, con lo cual pueden tener conductas que se pueden interpretar como de rebeldía o culpabilidad, cuando en realidad se muestran así por la ansiedad que les provoca la situación.

* Debido a los problemas de comprensión del lenguaje que presentan se les debe pedir que repitan con sus propias palabras aquello por lo que se le está preguntando, para asegurarse de que están entendiendo las preguntas.

* Se les debe hacer una sola pregunta cada vez, usando un lenguaje concreto y específico, ya que tienen dificultades para entender conceptos abstractos y para hacer inferencias o deducciones de una situación determinada.

* Se le deben hacer preguntas con respuestas abiertas para evitar que contesten “Sí” o “No” de manera irreflexiva, sin saber qué están afirmando o negando.

*Debido a los problemas de memoria que tienen suelen rellenar las partes que han olvidado con relatos inventados. No tienen la intención de mentir sino de completar de alguna forma aquello que no recuerdan, por lo que hay que tener presente esta circunstancia a la hora de interrogarles.

*Son muy influenciables por lo que pueden hacer falsas confesiones cuando se les presiona en los interrogatorios, tanto por parte de la policía como de fiscales, jueces y abogados.

* Tienden a repetir delitos de oportunidad, como el robo en tiendas. Su proceso de pensamiento es: “Yo lo quiero, yo lo cojo” porque tienen problemas con el concepto de propiedad y con la capacidad para posponer la gratificación.

* A causa de su discapacidad las personas con TEAF pueden repetir el mismo error muchas veces porque les cuesta entender las consecuencias de sus actos. Por tanto, el apoyo para mejorar sus capacidades puede ser más efectivo  que  el confinamiento en centros de reforma o en la propia cárcel si son ya mayores de edad.

* Debido a que les gusta complacer a otros, a veces pueden cometer delitos para ser aceptados por el grupo y después  pueden firmar confesiones sin entender lo que están haciendo.

*Cuando están en confinamiento pueden tener problemas para entender las normas, cumplir con los horarios, etc., por lo que rompen con frecuencia las reglas. Necesitan una supervisión para cumplir con estos requerimientos en vez de más sanciones por no cumplirlas.

* El TEAF no excusa la conducta, pero explica su conducta en el contexto del daño cerebral que padece.

*El TEAF debería ser considerando como un factor atenuante y se deberían buscar alternativas al internamiento en centros de reforma o la cárcel.

* Es importante buscar un abogado que esté familiarizado con el TEAF o que esté dispuesto a saber en qué consiste el trastorno.

“No lo he robado, solamente lo he cogido”. TEAF y el concepto de la propiedad

El concepto de propiedad es un concepto abstracto, por lo tanto, un chico/a con TEAF tendrá problemas a la hora de discriminar lo que es suyo de lo que no lo es, ya que les cuesta entender las abstracciones. El hecho de que algo “esté ahí”, sin nadie al lado y, por tanto, sin propietario aparente, se puede convertir en “es mío, porque yo lo he encontrado”. Si hubiera alguien cerca, el chico/a lo interpretaría como que ese objeto pertenece a esa persona, y le serviría de clave para entender que ese objeto pertenece a alguien y no lo puede coger.

El robar, por tanto, está frecuentemente relacionado en un chico/a con TEAF con la falta de comprensión del concepto de propiedad y de los conceptos de tiempo y espacio.
Veamos ejemplo. Un chico expresaba que si él veía en un bar un móvil en un extremo de una mesa y a una persona en el otro extremo, entendía que el móvil no era de nadie y podía cogerlo. El espacio entre la persona y el móvil él lo interpretaba como suficientemente grande como para que no fuera de esa persona y por lo tanto lo podría coger porque “se lo había encontrado”. Para él, habría sido robar si el móvil y la persona hubieran estado juntos. Explicó que habitualmente sentía un impulso irrefrenable hacia todo aquello que estuviera “por ahí” y que por eso lo cogía.
A la pregunta de si le gustaría que alguien viera su móvil en una esquina de la mesa y él estuviera en el otro y se lo llevara, la respuesta fue que no le importaba, que era lógico que se lo llevara porque “se lo había encontrado”.

Otro chico comentó que estaba muy enfadado porque le habían acusado de robar un refresco, cuando lo único que había hecho era cogerlo porque “estaba allí” y él tenía sed. La situación era que el repartidor había dejado en la puerta del instituto una caja de refrescos mientras bajaba otra del camión. En el momento que el chico llegó no había nadie junto a la caja y, por tanto, interpretó que no era de nadie y al tener sed había cogido uno, pero que eso no era robar. Eso era “coger”. Al ser castigado por haberlo cogido, se sintió injustamente tratado y entró en una actitud de rebeldía y agresividad por haber sido acusado de algo que no había hecho.

Por lo tanto, para una persona con TEAF “encontrar” o “coger” algo ocurre cuando la clave visual, es decir, la persona, que es quien conecta el objeto con su propietario, está ausente.

Con personas afectadas de TEAF no se puede hablar de soluciones, sino de estrategias. Por eso, vamos a dar algunas claves a las familias, cuidadores, profesores, etc. de personas con TEAF para ayudar a estos chico/as a desarrollar el concepto de propiedad, en vez de castigarles por no entenderlo y “robar”, en palabras de cualquier persona, o “coger”, en las suyas propias, algo que, aparentemente no tiene propietario.

Estrategia 1
Enseñe que cuando se “encuentre” algún objeto o cuando según él/ella no haya nadie cerca y por tanto no tenga dueño, se haga la siguiente pregunta: “¿Es mío? Si no es mío, no lo cojo”. Las personas con TEAF aprenden con más facilidad lo que es suyo que lo que no lo es. Además, necesitan mensajes cortos y sencillos para entender conceptos complejos.

Estrategia 2
Asigne un símbolo o un color a cada persona de la familia, de manera que aprenda a distinguir qué objetos son de su propiedad y cuales son de otros miembros de la familia. Los que no tienen su color o su símbolo no les pertenece y, por tanto, no los puede coger, sin pedir permiso previamente.

Estrategia 3
Los objetos de valor nunca se deberían dejar en lugares donde ellos los puedan “encontrar”.

Estrategia 4
Evite que tengan mochilas con muchos bolsillos donde puedan guardar los objetos que se “encuentren” sin que nos percatemos de ello.

Estrategia 5
Procure, igualmente, que lleven ropa sin bolsillos, o con los bolsillos cosidos, para evitar que puedan ocultar las cosas que “cogen” porque se las han encontrado y después no recuerdan donde las han puesto.

Estrategia 6
Evite preguntar “por qué” coge algo que no es suyo. Sustituya esa pregunta por “cómo” y “dónde”. De esta forma es más fácil devolver el objeto y trabajar para prevenir que vuelva a ocurrir en el futuro.

Dado que con frecuencia no entienden el concepto de que si cogen algo que no es suyo tienen que devolverlo, de que si no es suyo no deben cogerlo sin pedir permiso, etc. es importante darle claves y estrategias para que aprendan a gestionar todo lo relacionado con la propiedad, el pedir prestado, el coger sin permiso, etc. en vez de sancionarlos por no alcanzar en toda su extensión el concepto de propiedad.

Primeras Jornadas Virtuales de Teaf

Para todas aquellas que no pudieron participar en directo, ofrecemos grabadas las dos sesiones. Se han inscritos entre las dos jornadas casi 500 personas (familias afectadas,  profesionales de la enseñanza, de la sanidad, de la psicología, profesores de Universidad, estudiantes,etc.). Estamos seguros de que esta primera actividad de Tolerancia Cero, en colaboración con La Escuela Andaluza de Salud Pública y la Escuela de Familias Adoptivas, Acogedoras y Colaboradoras, ha contribuido a difundir información, herramientas y estrategias para gestionar de una manera adecuada los problemas y dificultades que viven cada día los niños, adolescentes y jóvenes afectados por el Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal.

Tenéis más información sobre Tolerancia Cero, sus objetivos y los servicios que ofrece a sus socios (grupos de apoyo emocional, servicios de consultoría educativa, sanitaria, judicial, psicológica, etc.) pinchando aquí

Damos la gracias a los y las ponentes que han participado de forma altruista y desinteresada, así como a todas las personas que han asistido, que nos han enriquecido con sus preguntas y observaciones, a las que han escrito pidiendo más información, la Guía Educativa, etc. Esta respuesta y la necesidad que existe de información y formación nos ha impulsado  a organizar la siguiente actividad, que os adelantamos tendrá como protagonistas al sistema educativo y a los profesionales de la enseñanza. Os esperamos.

I JORNADAS VIRTUALES TEAF

Sesiones de vídeo
RETOS en el abordaje de los TEAF – Sesión 1

RETOS en el abordaje de los TEAF – Sesión 2

AYUDAR A MANEJAR EL DINERO A ADOLESCENTES CON TEAF

Manejar el dinero es complicado. aún lo es más para personas con TEAF. El dinero es un concepto abstracto y las personas con TEAF tienen dificultades para manejar estos conceptos.A un adolescente o un joven con TEAF le cuesta saber si pagar 20€ por una hamburguesa o por un jersey es un buen precio. Para ellos entender, además, que una cantidad de dinero tiene que durar una cantidad de tiempo, igualmente les resulta difícil de entender.

Los adolescentes y jóvenes con TEAF generalmente “viven el momento” y eso significa que cuando quieren algo no piensan en errores pasados ni entienden futuras consecuencias de sus actos.
La familia necesita tener paciencia y explicarles una y otra vez cómo gastar el dinero de una manera adecuada, enseñarle cuánto vale algo realmente valioso, qué pasa si no pagas la factura del teléfono, por qué es bueno ahorrar dinero, cómo no meterse en deudas o cómo salir de ellas, etc. Si estas cuestiones son comunes a cualquier adolescente, aquellos que tienen TEAF necesitan más tiempo y tienen más dificultad para entenderlas que sus iguales que no sufren este trastorno.

ALGUNOS CONSEJOS Y ESTRATEGIAS

1.- Enséñale a manejar el dinero en situaciones reales: Para ayudarle a entender el valor del dinero ve con él/ella a hacer la compra y dale una pequeña lista de cosas que hay que comprar y dale una cantidad de dinero para comprarlas. Por ejemplo, 20€. Dile que vaya añadiendo en una calculadora el precio de cada cosa que pone en el carro. Ayúdale a elegir alimentos saludables que entran dentro de su presupuesto.
2.- Enseña a tu hijo/a adolescente a tener una libreta donde apuntar los gastos que hace, junto con un sobre donde guardar los recibos de las cosas que compra. Intenta crearle el hábito de anotarlo todo en la libreta y escribir el saldo que tiene en cada momento. Es importante mantener la libreta siempre en el mismo sitio. Enseñarle a tener a un miembro de la familia o un amigo de confianza que le ayude con esta tarea.
3.- No le des grandes cantidades de dinero para que las gaste por su cuenta. Si recibe dinero en Navidad o en sus cumpleaños ayúdale a gastarlo de manera inteligente. Si quiere comprar algo que es caro, como un móvil nuevo, que primero lo guarde en su cuenta del banco durante un mes, o si no la tiene, en su hucha. Esto le dará tiempo para pensar un poco si quiere gastar un montón de dinero en ese artículo. Alábale cuando tome buenas decisiones.
4.- Haz que gaste parte del dinero que recibe en cosas que quiere o que necesita. Esto le ayudará a entender que la ropa, el móvil, la comida, etc. cuesta dinero.
5.- Haz que tu hijo/a adolescente pague por si mismo la factura de su móvil o alguna suscripción que quiera hacer. Cuando venga la factura a su nombre ayúdale a leer la factura y ver qué cantidad de dinero debe pagarse y en qué fecha debe hacerse.
6.- Enséñale a tu hijo/a adolescente habilidades como usar máquinas expendedoras que funcionan con monedas, como un billete de metro, o comprar una botella de agua, pagar un billete de autobús, etc.
7.- Enséñale cómo, si no devuelve a tiempo artículos que alquile, cada día de retraso le harán un cargo en su cuenta.
8.- Enséñale que es más barato gastar 80€ en comida para dos semanas que gastar 5€ cada día comiendo fuera de casa.
9. No tengas objetos de valor a su alcance. Puede venderlos o empeñarlos para conseguir dinero sin que alcance a entender el valor sentimental o material de dicho objeto.
10.- Dale el dinero cada semana y no cada mes.
11.- Enséñale que apostar, jugar al bingo o jugar a la máquinas no te hace rico, sino todo lo contrario, te hace pobre. Quien se hace rico con tu dinero son los casinos y salas de juego.
12.- No le hagas regalos de mucho valor. Los puede vender o empeñarlos para conseguir dinero en efectivo y después olvidarse de recuperarlo.
13. Enséñale a tener precaución cuando le piden dinero prestado. Establece la norma de que tiene que consultar antes de hacerlo.
14. En vez de darle dinero en metálico puedes también enseñarle a usar una tarjeta de prepago recargable que muchos bancos tienen para jóvenes y adolescentes. Estas tarjetas están pensadas para que la familia pueda dar más autonomía a los hijos, pero bajo su control, ya que sólo pueden gastar el saldo que recargues y, además, recibes un sms informativo por cada operación que se haga con el saldo disponible.
15. Analiza con él/ella los gastos que ha realizado con la tarjeta y ayúdale a tomar conciencia de los gastos superfluos o innecesarios que ha realizado, pero sin reproches, solamente con la intención de que aprenda a gestionar el uso del dinero.

Es importante, en ésta como en otras áreas de la vida de un adolescente o joven con TEAF, darle la libertad de cometer pequeños errores. Todos aprendemos de los errores y ellos necesitan cometer más errores que los demás antes de que realmente entiendan y recuerden la forma correcta de hacer las cosas.

El reproche o el enfado solamente les mina la autoestima, pero no les ayuda a hacer las cosas mejor, sino todo lo contrario. La frustración que sienten cuando cometen errores una y otra vez, cuando no alcanzan las expectativas de sus familias o perciben la idea de que no hacen nada bien, lo único que les provoca es estrés, ansiedad y agresividad. Se trata de entrenarles para que aprendan a gestionar sus vidas y no recriminarles por no saber hacerlo, algo que es fruto de la discapacidad que, en mayor o menor grado sufren, y de la que ellos no son responsables.

Comparativa de las conductas TEAF y las de Trastornos mentales con los que se puede llegar a confundir

A veces las conductas típicas del Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal se solapan con las propias de otros trastornos y pueden llegar a confundir, dando lugar a diagnósticos erróneos. En la siguiente tabla se puede observar como el Teaf es un trastorno mucho más grave, que otros con los que coincide en algunos aspectos, ya que esas conductas con las que coincide son sólo la punta del iceberg del trastorno, que es más complejo y severo que el resto.

Vídeo de la intervención de Marga Muñiz en las  Jornadas organizadas por la delegación en Murcia de SafGroup en Murcia el 3 de Marzo. En las que también participó el Dr. Juan Antonio Ortega, director de la unidad de salud medioambiental del servicio de Pediatría del hospital de la Arrixaca.

Comparativa TEAF y TRASTORNOS MENTALES

LA SEXUALIDAD EN ADOLESCENTES Y ADULTOS CON TEAF.

SEXUALIDAD SANA Y SEGURA PARA ADOLESCENTES Y ADULTOS CON TEAF.

Los jóvenes y adultos con TEAF comparten los mismos cambios físicos y los mismos deseos que el resto de las personas, pero debido a su daño cerebral, son menos maduros social y emocionalmente. Por esta razón las personas con TEAF necesitan ayuda extra para aprender sobre una sexualidad sana y segura.

Sabemos que la relación con los demás, en general, suelen ser difíciles para las personas con TEAF. Pero se complican un poco más cuando hay sentimientos sexuales implicados. Enseñar y hablar sobre sexualidad necesita hacerse pronto y con frecuencia. La sexualidad es un tema sensible y todas las conversaciones sobre sexualidad necesitan mantener la autoestima y dignidad de la persona. Se deben enfatizar los temas de salud y seguridad. Los jóvenes deben sentir que es seguro compartir esos detalles personales contigo.
Debido al daño cerebral que sufren, algunas personas con TEAF pueden tener problemas a la hora de interpretar claves sociales, expresiones faciales o para saber quién es una buena elección como novio o para tener una cita. Pueden pensar que una sonrisa amigable es una insinuación sexual y responder con una conducta que es inapropiada para la otra persona o para esa situación. Las personas con TEAF tienen un alto riesgo de cometer ofensas sexuales o ser sexualmente abusados debido a su falta de comprensión de los límites sociales y las formas apropiadas de expresar afecto. Hay que estar alerta ante relaciones entre los adolescentes más mayores y niños más pequeños. Es importante actuar cuando se observa cualquier conducta de riesgo, como hacer insinuaciones o propuestas sexuales, antes de que se conviertan en un delito.

ALGUNOS CONSEJOS Y ESTRATEGIAS

1.- Practica cosas como dar la mano, abrazar y tocar a otras personas de manera respetuosa.

2.- Enseña a pedir siempre permiso para tocar a otra persona. Que nunca toque sin preguntar.

3.- Saber siempre dónde y con quien están.

4.- Asegúrate de que el instituto refuerza lo que enseñas en casa sobre sexualidad y de que como familia tú sabes lo que se enseña en el instituto.

5.- Usa role playing para enseñarle a tu hijo/a cómo pedir a alguien que salga con ellos y cómo decir no a insinuaciones sexuales.

6.- La supervisión es importante. Un amigo de confianza, un primo u otro familiar puede salir también con ellos, como dos parejas de amigos.

7.- Animar a las parejas a asistir a eventos familiares, reunión de amigos o actividades de la comunidad. Pídeles a otras personas supervisión extra en eventos como bailes en el instituto o acampadas.

8.- Sé consciente del peligro de internet. Monitorea actividades en internet, establece límites de tiempo y reglas que limiten o eviten los chats. Usa control parental para bloquear sitios peligrosos de internet.

9.- Habla sobre sexualidad aunque te resulte incómodo. Si tu hijo/a no obtiene información de ti, la obtendrá de otro sitio. Si te resulta difícil, busca un amigo o familiar que te ayude con esta tarea.

10.- Cuando hables de sexo, usa un lenguaje claro y sencillo. Usa las palabras adecuadas para los actos sexuales y las partes del cuerpo para evitar confusión y malas interpretaciones.

11.- La reglas sobre sexualidad tienen que ser simples, consistentes, absolutas y concretas. Por ejemplo, enséñale que sexo sin protección nunca es seguro.

12.- Muéstrale el uso de métodos anticonceptivos.

Fuente: FASD Tipsforparents and caregivers. FASD Support Network of Saskatchewan. Tradución y adaptación Marga Muñiz Aguilar.

El impacto de la adversidad en la infancia temprana. Marga Muñiz Aguilar

El periodo comprendido entre la gestación y los primeros 5 años de vida se conoce como infancia temprana. Es el período más intenso de desarrollo cerebral de todo el ciclo de vida, y por tanto la etapa más crítica del desarrollo humano. Lo que ocurre antes del nacimiento y en los primeros años de vida marca la vida humana posterior. Aunque los factores genéticos inciden en el desarrollo del niño, las pruebas indican que el ambiente tiene una gran influencia en la infancia temprana, de manera que los sucesos traumáticos que ocurren durante esta etapa pueden conllevar graves alteraciones en el desarrollo ulterior.

Cuando los menores de 5 años experimentan experiencias traumáticas o son testigos de eventos traumáticos, con frecuencia se piensa que son demasiado pequeños para entender y que, por tanto, no hay necesidad de tener en cuenta estas experiencias en su futuro. Sin embargo, las investigaciones demuestran que los niños pequeños se sienten afectados por acontecimientos traumáticos, incluso aunque no entiendan lo que está ocurriendo.

Estas experiencias traumáticas pueden ser el resultado de violencia intencional, tanto en la vida intrauterina (por ejemplo, cuando una mujer consume durante la gestación del bebé sustancias tóxicas:  alcohol, drogas o tabaco), como una vez nacidos, en forma de negligencia, abandono físico y emocional, abusos sexuales, violencia doméstica, etc. En la infancia temprana también se pueden vivir experiencias traumáticas como resultado de desastres naturales o accidentes. Los niños pequeños también pueden experimentar estrés traumático debido a procedimientos médicos dolorosos o la muerte repentina del cuidador/a principal o un miembro de la familia.

Los niños que han sufrido estrés traumático en su infancia temprana, posteriormente suelen tener dificultades para regular sus conductas y sus emociones. Pueden mostrarse muy dependiente y temerosos ante nuevas situaciones, asustarse fácilmente, ser difíciles de consolar y/o suelen ser agresivos e impulsivos. También pueden tener dificultades para dormir, olvidan destrezas recién aprendidas y muestran regresiones en algunas conductas.

El siguiente diagrama muestra cómo la edad cronológica y la edad de desarrollo de un joven que ha sufrido alguna forma de adversidad en su vida intrauterina o en su infancia temprana pueden variar drásticamente de un momento a otro, de manera que puede tener 18 años de edad real, capacidad lectora propia de 16 años y habilidades de lenguaje de un joven de 20 años, pero se muestra como un niño de 7 años en habilidades sociales, su nivel de autonomía personal puede ser la propia de un niño de 11 años, tener un dominio del tiempo y del dinero de 8 años y una madurez emocional de un niño de 6 años.

Así, determinados comportamientos que pueden parecer muy extraños para su edad actual, por su contenido e intensidad, no están relacionados con el hecho presente que está ocurriendo en esos momentos, sino con la memoria traumática almacenada, que  se manifiesta a través de esa conducta.

Ante la adversidad hay tres reacciones típicas: la  huída, el bloqueo y el ataque. Son tres mecanismos de defensa  que aprendieron desde muy pequeños como reacción al sufrimiento que estaban experimentando en esos momentos y que posteriormente continúan usando aunque haya desaparecido ese ambiente hostil.

Es por esto que algunos menores que han sufrido adversidad temprana huyen o se esconden ante el conflicto; otros se bloquean, no son capaces de ver, de escuchar, porque se han desconectado de la situación; otros, finalmente, se transforman ante esa situación conflictiva y reaccionan de forma agresiva, descontrolada, sin relación entre el estímulo que han recibido y la respuesta que han dado.

Hay que saber identificar estos tres mecanismos de defensa que usaban cuando necesitaban sobrevivir en la institución donde estaban o en su familia biológica cuando había gritos, violencia, negligencia, malos tratos, etc. Son tres sistemas de alarma que hay que aprender a reconocer porque en esos momentos el niño se está defendiendo, se está protegiendo, está pidiendo ayuda, no está atacando al cuidador/a actual. Está conectando con su pasado. Cuando el niño agrede, insulta, etc. no está agrediendo a esa persona concreta. En esos momentos lo importante es que la persona adulta entienda esto y esté lo más calmada posible para  poderle calmar a él o ella.

Para estar calmado y  poder calmar es importante aprender a interpretar de manera adecuada las conductas agresivas, los insultos, etc. Entender que aunque el niño lleve tiempo con la familia adoptiva muchos de sus comportamientos no se deben a que la familia no lo esté haciendo bien, sino que la causa real es el daño residual que el niño tiene todavía. Decirles que entendemos su enfado, su furia, su rabia, etc. es una forma de ayudarle a contenerse. En cambio, si le gritamos, si le castigamos, no estamos ayudándole a contenerse. Mandarle a su habitación o expulsarle de clase hasta que se calme no ayuda porque lo que necesita es que lo ayudemos estando con él/ella, no alejándole de nosotros. Ellos suelen tener un concepto negativo de sí mismo con lo cual su autoestima empeora de esa forma. Necesita un adulto consistente y  constante, que las veces que  haga falta, le muestre que ya no necesita usar esos mecanismos de defensa.

Tener esta información es fundamental para no tener expectativas y demandas, tanto cognitivas como de comportamiento, que pueden estar fuera de sus posibilidades, si no se les ofrecen las herramientas o los recursos necesarios para alcanzarlas.

Por eso, para atender las necesidades específicas que tienen de una manera más eficaz es importante promover la comprensión y la empatía, en vez del juicio y la frustración. De esta forma se estará mejor equipado para tener éxito en los retos de aprendizaje y en los problemas de conductas que presentan aquellos menores que han sufrido algún tipo de adversidad temprana.

Conductas típicas del TEAF que suelen ser mal interpretadas.

Vivir con un niñ@, adolescente o joven con Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal, Trastorno de Apego, etc. es a veces bastante complicado debido a algunas de sus conductas: se pueden mostrar rebeldes, desafiantes, tozudos, les cuesta aprender de sus errores, son desorganizados, no existe el tiempo para ellos, se les olvida lo que aprenden…pero no siempre estas conductas son lo que parecen, por eso no suelen funcionar los sistemas tradicionales de premios y castigos para evitarlas, lo cual provoca un gran desgaste emocional en las familias.

¿A qué responden, entonces? ¿Cómo debemos interpretarlas? ¿Qué sistemas hay que usar para evitarlas?

En este cuadro se presentan las CONDUCTAS TÍPICAS QUE SUELEN SER MAL INTERPRETADAS. De manera muy visual se pueden observar las conductas que presentan los niños, niñas o adolescentes, la interpretación que suelen darse a esas conductas y la interpretación correcta que en realidad debería hacerse de esas conductas.Esperamos que el cuadro sea esclarecedor y ayude entender mejor a esos niños/as y jóvenes que en muchas ocasiones son mal interpretados y tratados injustamente.

Sobre éstas y otras cuestiones se habló el pasado día 27 de Octubre en la primera charla virtual de Tolerancia Cero. El objetivo de estas charlas es terminar con ese sentimiento de soledad del que hablan muchas familias al no poder compartir sus experiencias con familiares y amigos, que generalmente les acusan de ser demasiado blandos, consentirles demasiado o simplemente estar haciéndolo mal. Estas charlas son un espacio libre de juicios, donde aprendemos a entender que les pasa a las personas que sufren Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal, Trastorno de Apego, los efectos de la malnutrición pre y postnatal, etc. y cómo poderles ayudar mejor.

Si queréis recibir información de las próximas charlas que se realizarán podéis enviar un correo a info@toleranciacero.org.es o si lo preferís podéis enviar un mensaje al móvil 669 642 832 indicando que queréis que se os incluya en la lista de WhatsApp de Tolerancia Cero.

A continuación podéis ver un resumen de las conductas que tratamos en la charla, las interpretaciones erróneas que se suelen hacer y aquellas que explican de manera correcta el origen de esas conductas disruptivas, desadaptativas, etc. para poderles ayudar desde la empatía y no desde el juicio a extinguirlas, reforzando al mismo tiempo sus potencialidades.

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